


Reseña por Lalo Enríquez
El Nervio del Volcán (1994)
Caifanes
BMG
Disco: Rock
El último disco de Caifanes: entre el silencio y el fin.
Una de las batallas más crueles y encarnizadas que he visto en la web se suscitó hace más de 10 años, en la sección de comentarios del blog RegiónCuatro. Antes, dicho blog tenía su página web, mientras que ahora sigue con la misma calidad por medio de su canal de YouTube, además de que colaboran con nosotros en Rehilete para la renovada lista de los 100 Discos Más Chidos del Rock Mexicano. La discusión se dio a raíz de algunos aficionados de Caifanes a los que se les fueron las cabras al monte por dos razones principalmente: la primera de ellas que el disco Re de Café Tacvba fue nombrado como el mejor en la historia del rock mexicano; y la segunda, que El Silencio se colocó como el mejor disco de Caifanes. No recuerdo si El Nervio del Volcán no aparecía en la lista en general o, si sí aparecía, lo hacía muy por detrás de aquel disco anterior de la banda capitalina, mismo que quedó me parece que en los primeros tres lugares.
Quizás sea acusado de amiguismo por ello, ya que también escribí por un tiempo para RegionCuatro (aunque eso fue algunos años después de que publicaran su lista), pero hoy vengo a defender su decisión que, la pura verdad, fue no solo razonable, sino necesaria.
Pero antes hablemos del otro lado de la moneda. Sin duda El Nervio del Volcán es un disco muy querido entre el público mexicano. Al día de hoy, 'Afuera' sigue siendo la canción más escuchada en la historia de Caifanes, incluso superando a clásicos como 'Viento', 'La Célula que Explota' o 'No Dejes Qué'. Otros temas del disco, como 'Aquí No Es Así' o 'Ayer Me Dijo un Ave' son también piezas muy populares e indispensables dentro de su repertorio.
Es bien sabido que durante los primeros años de Caifanes una influencia gigante fue The Cure, y en general permeaba mucho en su música la escena británica de la música gótica y alternativa. El primer disco (Caifanes, 1988) fue el gran expositor de esas influencias, y conforme pasaron los lanzamientos fueron mutando en algo ciertamente distinto. El conocido como El Diablito ya tuvo más toques latinos y roqueros, mientras que concuerdo con quienes consideran que El Silencio es su disco más equilibrado y mejor pensado. Si bien su primer lanzamiento tuvo el gran mérito de haber sido un golpe inconmensurable a la escena alternativa mexicana, y quizás el principal responsable del gran auge que se vivió en el rock nacional con el advenimiento de los 90's, El Silencio encontró a la banda más cerca de su propuesta definitiva tanto en términos de sonido, como de ambición.
En realidad, El Nervio del Volcán fue un paso más allá en la misma dirección que Caifanes llevaba dando desde su primer disco; ejemplo de por qué a veces un paso más, es más de lo que se debe de dar. No es un disco malo ni mucho menos, aquí aparece cómodamente como recomendado y la verdad es que yo creo que está más cerca de subir a nuestra categoría de favorito que de otra cosa. Sin embargo, esa mística y ese encanto alternativo que tenía Caifanes en sus inicios se fue perdiendo y en este disco de 1994 se encuentran estéticamente más cerca de lo que sería el próximo proyecto de Saul Hernández: Jaguares, donde los resultados tanto críticos como comerciales fueron ahí si ya mucho más campechanos.
Simplemente, no hace falta más que ver lo que inspiró el primer disco de Caifanes, pues podríamos argumentar que de esa fuente brotaron los primeros lanzamientos de Fobia y pronto después Café Tacvba, dos de las agrupaciones más inquietas, innovadoras y definitivas del rock mexicano ¿Qué brotó del masivo rock de estadio, mexicanoide y pseudo-poético de El Nervio del Volcán? Seguramente bastante y algunas cosas me vienen al mente, pero la comparación con lo ya mencionado sería negligente.
Con todo, El Nervio del Volcán fue un disco que definió una época para bien y para mal, y sin duda es uno de los activos más poderosos en la discografía de Caifanes; no solo por su éxito comercial, sino porque al final cada uno de sus primeros cuatro discos empata con alguna subcultura o con algún grupo, que argumentará a capa y espada que ese es el mejor. Y eso se puede decir de pocas, muy pocas bandas y menos en México.




